domingo, 29 de mayo de 2022

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 185

 







FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 185:
 UNIDAD.


Por José Pablo Noriega de Lomas

   En otros lugares, hemos defendido la posibilidad de alcanzar una religión universal con el devenir de la historia. En una gran medida, ello es un hecho si nos percatamos de que el cristianismo - nacido en la Antigüedad - ya lo es. Así es, porque la existencia del Dios único, que es Amor (Caridad, Compasión, Misericordia); junto al mandato del amor al prójimo, están reconocidos por todos los monoteísmos (habiendo sido el cristianismo el primero, proclamando además la igualdad humana). Ello da lugar a que podamos decir que en el monoteísmo la religión universal es un hecho, aunque nos falte apercibirnos de él.

   Después del apercibimiento, viene la pregunta de por qué las diferencias, los conflictos interreligiosos. La respuesta es que se acentúa lo secundario y no lo esencial. En este terreno, la maldad humana, el afán de dominio, la voluntad dogmática hacen su labor. Por ello, el mandato fundamental vuelve a actualizarse para volver a ver la unidad esencial, y la necesidad del diálogo en lo que no es el núcleo.

   Es posible, que la unidad esencial no se haya alcanzado con las religiones del 

Lejano Oriente (hinduismo y budismo). Pero entonces el acento principal del diálogo interreligioso cambiará. Será entre el monoteísmo (cristianismo) y aquellas religiones. 

josepablonoriegadelomas@gmail.com


FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 184

 







FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 184:
 TEOLOGÍA Y ATEÍSMO.


Por José Pablo Noriega de Lomas

   La Teología Natural registra aporías entre algunas realidades del mundo y la existencia de Dios. Así, entre la Libertad y la Omnisciencia divina; o entre la existencia de mal, y la Bondad y Omnipotencia de Dios. La Teología Racional las salva acudiendo a la Idea de Misterio. 

   No obstante, parece que antes de dar el salto a la categoría de Misterio, se puede postular que las mismas aporías piden la existencia del Entendimiento divino como razón superior capaz de racionalizar totalmente lo real, en una superación de la razón natural. Y, posteriormente, puede seguirse con la comprensión de que ello acontece como misterio para la razón finita.

   Igualmente, para el problema de las aporías, se puede oponer la fe, la voluntad de creer, la precomprensión; las cuales, a pesar de las contradicciones aparentes, llevan a la creencia.

   Lo que, desde luego, no vale es ver las aporías como insolubles, y buscar el ateísmo como alternativa. No vale porque deja el orden del discurso peor, tal como ha demostrado la crítica cristiana. En efecto, el ateísmo deja la problemática del origen, del fin y del hombre sin solucionar. A éste, le niega la Salvación y todos los bienes que proporciona la creencia, pues su naturaleza se mejora con el vínculo con Dios (en la esperanza, en la caridad, etcétera).

   Pero, dejando constancia de que la razón es del teísmo, hay también que pensar que el concepto de que la Filosofía es sierva de la Teología (Dogmática) no ayuda, pues también sirve para subordinar el sentido racional a tesis que no son aceptables (trinitarismo u otras). Por ello el problema del conflicto de las facultades (Kant) sigue presente, debido a las extralimitaciones de la fe. 

josepablonoriegadelomas@gmail.com

martes, 24 de mayo de 2022

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 183

 





FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 183:
 COMPRENSIÓN.


Por José Pablo Noriega de Lomas

   Tendemos a hacer una condena total de aquellos regímenes, instituciones y sistemas de pensamiento que niegan nuestro concepto de Libertad. Pero si aplicamos nuestro entendimiento del presente al pasado, hemos de comprender que las otras formas tienen poderosas razones para ser como fueron o como son. Pasa, entonces, que el discurso de la Libertad, al ponerse de manera absoluta, oculta o tergiversa los otros sistemas de pensamiento o realidades. 

   Pero sus razones son variadas, por ejemplo, que los otros modos intentaran imponerse por la fuerza. O que no hubiera aparecido la Idea de Tolerancia. Que los colectivos no hubieran estado preparados para la libertad. U otras más. Así que la negación de nuestra manera de entender la Idea de Libertad, no se produce por pura maldad, sino que también obra moralmente y con razones. 

   Como consecuencia, se puede afirmar que no es válida la condena absoluta y total, sino que lo que procede es abrirse a la comprensión y la disculpa. Si no se hace así, se falsifica la realidad o la historia. 

   Valga como ejemplo la teoría dominante sobre el desarrollo del pensamiento filosófico en Occidente desde la Modernidad, que entiende que ha habido un progreso total. No negamos que lo haya habido en muchos campos, pero pensamos que en otros ha habido un retroceso, pues la presencia de la Religión ha disminuido mucho. Y, por ello, la filosofía antimoderna tiene mayormente un entendimiento del devenir histórico occidental incluso más correcto. 

josepablonoriegadelomas@gmail.com






sábado, 21 de mayo de 2022

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 182

 







FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 182: 
VERDAD Y HUMANIDADES.


Por José Pablo Noriega de Lomas

   Kant quiso llevar la Metafísica por el camino seguro de la Ciencia. Prueba de que no lo logró es el hecho de que el saber metafísico está en nuestro tiempo altamente cuestionado. La crítica de Feyerabend a la ciencia le niega la transcendentalidad. Mc Intre constata el desacuerdo moral contemporáneo. Andreski calificó en su crítica las Ciencias sociales como formas de brujería.

   Y a estos pensadores no les falta razón en el reconocimiento de que las Humanidades no han alcanzado el camino seguro de la Ciencia. En este sentido, hemos defendido que las Ciencias Humanas concretas dependen en sus premisas de doctrinas filosóficas; y que, como éstas son variadas, distintas y se contradicen, no tienen certeza. Ello se traslada a las Humanidades, que dependen de ellas.

   Ponemos como ejemplos la Historia y la Psicología. En Historia, se percibe fácilmente lo que decimos, pues se construye sobre fundamentos filosóficos claros. Así, para España, no hay más que comparar las historias de Tuñón de Lara y la de De la Cierva. En Psicología también hemos mostrado que sus construcciones penden de la Filosofía, pues la Antropología que tiene, no considera el orden del discurso de la misma manera si se piensa que el ser humano puede relacionarse con la Transcendencia, que si no. Así es porque, por ejemplo, la Idea de Felicidad, que es clave, cambia.

   Como consecuencia de todo lo expuesto, se ve que en las Ciencias Humanas se da lo que también pasa en el mundo político: Que no hay pensamiento transcendental, por lo que están divididas en corrientes, que también son de militantes, y se desarrollan en relación con una u otra  doctrina filosófica. (En el paradigma dominante, las Humanidades están presas del prejuicio de que se pueden construir como verdaderas, de que hay una objetividad humana, sin Dios). 

  Siendo, pues, que no hay certeza, lo que hay es decisionismo. Es decir, sus puntos de partida no son evidentes y dependen de decisiones con mayor o menor fundamento in re. Además, las formas de las Ideas que toman, tampoco lo son. Por ello, parece necesario concluir o que son pseudociencias, o que son sólo aproximativas, aunque se impongan pragmáticamente o, incluso, con mayor o menor coercion.

   Para constatar esto último, se puede acudir a la Historia, con los casos de Bruno, Servet, Nietzsche, Sócrates, etcétera, que se opusieron a los paradigmas dominantes. Por ello, no es solamente cuestión de libertad de conciencia, sino de comprensión fanática de la verdad y de la opresión que genera. Así pues, hubo y hay una pragmática científica. 

   No obstante, todas las construcciones pretenden a la ciencia. Así, por ejemplo, el materialismo (baste el título de la obra de Engels "Del socialismo utópico al científico"), aunque los casos son innumerables. Se transparenta, entonces, que hay una guerra de las opiniones por el dominio del discurso (Foucault, Cioran). Pero si hubiera verdad, se sabría.

josepablonoriegadelomas@gmail.com


martes, 17 de mayo de 2022

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 181

 







FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 181:
 SENTIDO DEL MISTERIO.



Por José Pablo Noriega de Lomas

   El ateísmo se apoya en las debilidades de la Filosofía Teológica para intentar negar la realidad divina. Pero, según hemos expuesto, deja el orden del discurso peor, porque sus razones en cuanto a la Metafísica están refutadas; y en cuanto a la Antropología resultan antihumanistas.

  Como consecuencia, parece necesario aceptar que la filosofía teísta es muy superior, pues la racionalización total de lo real, aunque vicariamente, se consigue con el reconocimiento de la existencia de la Inteligencia Absoluta.  Y se logra con el mismo reconocimiento de los límites de nuestra razón, y de nuestra capacidad para racionalizar la realidad con concreción absoluta, lo que equivaldría a comprender el Entendimiento divino. Mis caminos no son vuestros caminos.

    Aunque lo que cabe es atenuar nuestra insuficiencia para la racionalización del mundo con la ampliación de la realidad natural (inmortalidad personal, Reino de Dios, etcétera); pues la existencia del mal es un límite para nuestras capacidades.

   Por eso, hay que asomarse al sentido del Misterio (Garrigou - Lagrange), aceptándolo, tal como hace la Filosofía Escolástica; por ejemplo, mediante el tratamiento de las aporías teológicas.

   Consiguientemente, aparece como completamente actual la Teología Natural de la Escuela, que en España ha tenido tan buenos cultivadores (Zeferino González, Millán-Puelles, los Ángel González  y tantos más).

   Esto último no nos lleva a que tomemos la parte por el todo, y que pensemos que, por tener una óptima Teología Racional, ocurra lo mismo con la llamada Teología Revelada, que no parte de premisas verdaderas. 

josepablonoriegadelomas@gmail.com


domingo, 15 de mayo de 2022

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 180

 






FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 180:
 CONSECUENCIAS.



Por José Pablo Noriega de Lomas

   Como expresó Max Weber, la Religión tiene unas consecuencias prácticas enormes. Se puede afirmar que las mismas se dan en todas los campos que roturan las Humanidades (psicología, economía, política...), como para alguno expuso Vital d'Andrés en su blog.

   Efectivamente, la creencia en Dios, así como la de la inmortalidad personal no nos dejan de afectar. Así, ésta última nos ofrece la esperanza, lo que conlleva una mentalidad y una fisiología; la caridad nos brinda un Amor que espiritualmente nos anima; la creencia en el futuro escatógico es motivo de consuelo y alegría. Y, en fin, la Religión, correctamente entendida es un motivo para la paz y la comprensión.

   Por eso, la Filosofía y su temática son tan importantes. De esta manera, la Teología Natural, la Psicología Filosófica, la Filosofía de la Historia... son cruciales. Consiguentemente, de hace muy necesario tratar con la disciplina, en nuestro tiempo y en nuestra civilización.

   Asi es, porque, según vemos, no son nimiedades ni la realidad de Dios ni la existencia de un futuro personal absoluto. Por tanto, parece lógico que las materias antedichas y otras recuperen su presencia en el esfuerzo histórico por aclarar nuestra vida y nuestro destino. Fingir que ello es prescindible, que se puede vivir sin filosofía no nos vale, pues deja  enfermedad espiritual, evitable regresando a la tradición de nuestra  Ciencia (en Oriente y en Occidente).

josepablonoriegadelomas@gmail.com


viernes, 13 de mayo de 2022

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 179

 






FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 179:
 MEDIA.



Por José Pablo Noriega de Lomas

   Que no se ha alcanzado el conocimiento transcendental es un hecho que salta a la vista, porque hay discursos diferentes en el entendimiento de la Política, de la Religión, de las Ciencias Humanas. En efecto, si esto no fuera así la verdad resplandecería; y no sería necesaria tanta discusión, ni habría tantos conflictos.

   Puesto que la verdad no se ha alcanzado, podemos preguntarnos de dónde las distintas confesiones, partidos políticos y Humanidades sacan su poder, su fuerza y su predicamento, pues los afiliados y seguidores se cuentan por millones.

   Pues, aunque contengan algo de verdad, la respuesta ya ha sido tratada, pues se ha dicho que de la persuasión, la retórica, la propaganda y la opresión al librepensamiento (cuando ello se da de forma blanda). Y de la fuerza, la guerra, la persecución como formas duras y fanáticas de imposición. 

   En nuestra civilización - Marcusse lo ha tematizado- todos sabemos que los media (también mucho, la escuela y la universidad) son aparatos de indoctrinamienro y sofística. Pero lo natural sería que, puesto que todos somos iguales en la Razón, alcanzáramos el asenso. Así es, pero la misma naturaleza histórica del hombre es un obstáculo, un idolo para tales logros. Y ello de modo que incluso se consigue ocultar la misma obviedad por los discursos dirigidos por la voluntad dogmática.