miércoles, 24 de noviembre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 121

 





FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 121:
 RAZÓN Y DIÁLOGO.

Por José Pablo Noriega de Lomas

   El mundo humano está, como siempre, dividido en formas de pensamiento político (liberalismo, comunismo, socialismo...) y religioso (cristianismo, islamismo, budismo...) que se concretan en las diferentes religiones y partidos políticos. Pero ninguna de ellas ha alcanzado el conocimiento transcendental, apodíctico, porque si así fuera se habría conseguido el asenso sobre el cuerpo doctrinal.

   Como una consecuencia de ello, las diferencias entre religiones, filosofías, ideologías, partidos... siguen resolviéndose por la imposición y la fuerza, aunque en las democracias éstas no sean con mucho tan violentas. No obstante, tampoco en ellas el modo de solución de las disparidades ha llegado a un pensamiento que conlleve el asenso.

   Así, las minorías organizadas de militantes ejercen una presión por sus discursos que hace lo posible por captar la adhesión. De esta manera se llega a la organización de las sociedades por gobiernos que no son los de la verdad, pues sí así fuera se sabría.

   Por eso, parece necesario avanzar en la construcción de un pensamiento transcendental (político, religioso, filosófico...). Pero, para ello, se haría preciso despojarse de todo fanatismo, de la sofística, y abrirse a la razón y al diálogo. 


sábado, 20 de noviembre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 120

 




FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 120:
 PEREGRINA.

Por José Pablo Noriega de Lomas

  La experiencia nos enseña que la Filosofía no ha llegado al estatuto epistemológico de ciencia, pues no ha conseguido un conocimiento transcendental, es decir, verdadero sin discusión. Al contrario, la disciplina está dividida en corrientes, pensadores, escuelas, todos con opiniones distintas, que no son incuestionables. Por eso, más bien ocurre que existen caminos diferentes, en los que se ejerce la razón, que no logran el saber absoluto.

   Pero ello no significa que la disciplina sea una actividad inútil, porque las grandes preguntas filosóficas son objetivas, y el ser humano no puede prescindir de ellas. Los grandes interrogantes son transcendentales y es imposible fingir que no existen.

   Así, conjugando estas líneas argumentales, puede concluirse que el esfuerzo filosófico es un hecho  que no se puede obviar, aunque no haya logrado el conocimiento apodíctico. 

   En efecto, la Filosofía es una institución cultural que se va haciendo en la Historia, desde que naciera con los milesios (en Occidente). Su esfuerzo es la búsqueda de la verdad, aunque no haya llegado al saber absoluto, sino a tramos de racionalidad. En el esfuerzo por la totalizacion racional de lo real ha estado y está. 


domingo, 14 de noviembre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 119

 





FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 119: 
INSISTENCIA

Por José Pablo Noriega de Lomas


 Recuerdo haber escuchado a un profesor eminente de mi universidad decir que los casos personales más interesantes los encontraba en aquellos que habían cambiado su manera de pensar. Pero muchos tenemos la experiencia de como muchos militantes de las iglesias o los partidos mantienen unas ideas con las que se enfrentan y contradicen los hechos históricos o la misma razón. Así, por ejemplo, marxistas o católicos. 

   Los primeros continúan con una filosofía del siglo XIX  y no parece que tengan en cuenta la derrota del materialismo en  los países del Este de Europa, cuyas poblaciones quisieron dar el paso a la democracia y al modelo occidental. Los segundos llevan siglos oponiéndose a la crítica de sus mitos, y piensan que la libertad está subordinada a sus verdades.

  Y, tanto unos como otros, han defendido su cosmovisión a lo largo de la historia hasta muy recientemente, de modo que hicieron verdad la afirmación de Cioran de que alguien que está dispuesto a morir por sus ideas también lo está a matar por ellas.

   Afortunadamente, parece que hemos aprendido algo de la historia, pues hemos logrado sistemas democráticos que salvan los extremos. 


viernes, 12 de noviembre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 118

 





FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 118:
 DECISIONISMO. 


Por José Pablo Noriega de Lomas

   No se discute un teorema lógico, una ley física o la composición de un aminoácido, porque aquí la ciencia ha conquistado la verdad, que lleva como consecuencia el asentimiento sobre sus conocimientos. Pero con la Filosofía no ocurre lo mismo, pues sí ello no fuera así se habría logrado el saber que está en el camino seguro de la verdad.

   Al contrario, las disciplinas filosóficas registran escuelas y tendencias que no consiguen ponerse de acuerdo, porque no han logrado el conocimiento apodíctico o transcendental. En efecto, si fuera así no tendría sentido la discusión, sino la investigación y la enseñanza. 

   Por ello, podemos preguntarnos por las razones por las que unos sistemas filosóficos gozan del prestigio de la ciencia, mientras que otros son desechados o postergados. Creemos que la respuesta se halla en motivos pragmáticos, aunque  pueda haber pensamiento con mayor o menor consistencia.

   En este sentido, una mejor posición práctica en la consecución del apoyo de las instituciones financieras, políticas, religiosas, o académicas podría ayudar al éxito de algunas escuelas filosóficas, pues si alguna fuera verdadera se sabría, no requiriendo por ello la praxis.

   No negamos que se esté en camino, pero la praxis nos parece un factor determinante. Valga como ejemplo, el caso del florecimiento contemporáneo de la Escolástica, que con ser el sistema más sofisticado, sin embargo si no fuera por su recalificación por el catolicismo en el siglo XIX, probablemente no hubiera tenido la misma implantación (Encíclica Aeterni Patris, León XIII, 1879).

   En conclusión, el prestigio de que gozan algunos autores y tendencias en Filosofía depende de decisiones externas a su poder de verdad; decisiones que marcan la clave pragmática de su importancia, la cual parece ser la más significativa. 


miércoles, 10 de noviembre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 117

 






FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 117:
PERSECUCIÓN, PROPAGANDA Y LIBERTAD.

Por José Pablo Noriega de Lomas

   La libertad de pensamiento ha costado. Desde la persecución de las herejías medievales hasta la proclamación de la libertad de conciencia por Lutero pasó un tiempo grande. Y, a pesar de ello, la represión continuó. Es el caso de los deístas como Servet, Bruno o Ripoll que fueron asesinados . O el caso de la persecución religiosa por parte del bando republicano en España, así como la llevada a cabo por el régimen filosóficamente materialista de la Unión Soviética, en el siglo pasado.

   Pero el logro de la libertad de pensamiento en nuestro días tiene algo de meramente formal, porque más que libertad de expresión es libertad de elección (elegir entre unos u otros grandes discursos,lo que también sirve para que el ruido de los medios sea suficiente para aplacar las mentes).

   Igualmente, puede verse el nivel de librepensamiento en nuestro tiempo, observando que no hay pensamiento independiente. Lo que decimos se constata cuando se analiza como el mundo de la información está tomado por las grandes organizaciones (partidos, estado, iglesias..),siendo fácilmente perceptible como lo que sale a la luz defiende los intereses espirituales de estas instituciones que copan el mercado del pensamiento. Así, jerárquicamente se controla todo, que para llegar tiene que pasar los correspondientes filtros.

   En conclusión, puede afirmarse que la libertad de pensamiento es puramente formal y que lo que prevalece es la militancia ideológica, filosófica y espiritual; y con ello la propaganda, no el librepensamiento. 


domingo, 31 de octubre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 116

 






FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 116:
 OTRA NORMALIDAD.

Por José Pablo Noriega de Lomas

   En ocasiones, tras los ideales loables se cuelan formas o realidades esclavizadoras. Es el caso en nuestro tiempo en que tras las libertades hay hechos opresivos. La libertad es deseable, y bien y valor; pero también se dan en nuestras sociedades fenómenos que no lo son tanto.

   Así, no es normal que se conspire contra la religión (que es virtud eminente), pues conspirar es que la vida cotidiana tenga unos modos que ocultan el sentimiento religioso de la mayoría creyente. Por tanto, se puede afirmar que el sistema construido es esclavizador porque reprime la experiencia religiosa, e impide que ésta esté presente en la normalidad de cada día. Parece como si la minoría atea gobernara en todos los ámbitos.

   De manera parecida, tampoco es normal que inconscientemente se intente imponer las formas de una civilización sobre otras que sí cuentan con Dios en su día a día (aunque tengan que pasar también por la libertad). 

   Igualmente, es completamente antinatural que la vida religiosa del mundo esté fuera de la normalidad, porque las religiones mayoritarias no tengan el suficiente impulso. En efecto, la realidad del Absoluto es por su fuerza capaz de suscitar la unión y la presencia.

   En conclusión, no es normal que tras el velo de la libertad y el de la laicidad se haya producido un cierto gran apagón, que no permite la necesaria liberación teológica. 


viernes, 29 de octubre de 2021

FRAGMENTOS FILOSÓFICOS, nº 115

 






FRAGMENTOS FILOSÓFICOS. FRAGMENTO 115:
 LIBERACIÓN TEOLÓGICA.

Por José Pablo Noriega de Lomas

   Vemos nuestro mundo. Lo conocemos. Pero, en la medida en que Dios libera (porque la Fe mejora todos los aspectos de la vida humana, según hemos mostrado en otros lugares), cabe hacer una apuesta por un mundo con Dios.

   Como consecuencia de ello, dicho mundo será una auténtica liberación, pues no cabe pensar que acarreará opresión, en la medida que la presencia del Absoluto es perfectamente compatible con nuestra libertad y nuestro bienestar.

   Ahora bien, para alcanzar esta nueva meta se precisa obviar dos obstáculos, que son los que impiden la Liberación Teológica. Primeramente, las representaciones del ateísmo. En segundo lugar, la religión mitológica.

   Para ello, es adecuado el Salto de la Fe, por medio del cual nos ahorramos las argumentos del ateísmo y los falsos mitos. Así (ademas de otras cosas) podremos alcanzar una realidad liberada, sin alienaciones. 

   En fin, habremos ganado libertad volviendo a Dios y a la Razón.