
Por José Pablo Noriega
de Lomas
Siguiendo
a San Anselmo podemos decir que el Ser Perfecto si no tuviera la perfección de
la existencia no sería el Ser Perfecto. Luego existe. Si tiene todas las
perfecciones es infinitamente bueno. Si es bueno ama la Creación entera. Por
ello nos ama infinitamente. Por eso dice el Evangelio que Dios es Amor; lo
cual es lo mismo que decir que El Absoluto es Caridad.
Ahora bien, la Caridad de Dios no nos deja
como estábamos o indiferentes, sino que conocerla y sentirla nos lleva al amor
a Dios y al prójimo, pues el amor es difusivo. De ahí se sigue que la Caridad,
puesto que viene de Dios, puede fundar las Humanidades, el orden humano (la
Política, las Ciencias Humanas, y así). Por eso en el campo de la Política cabe
afirmar que creer es la llave para lo ordenación adecuada de la Moral y la
Política, condición de una construcción racional coherente
Así
pues, vemos que del conocimiento del Absoluto no es sólo cosa de la razón pura
o teorética, sino que de ello se sigue una ley que está fundada en Él. Por
ello, en la medida en que la ley depende de Él es natural afirmar que Dios es
el Soberano. Dios es Aquel cuyo conocimiento da la Ley. Y esa Ley se define
como dominio de la Caridad.
Como corolario puede señalarse que la
Teología no es un conocimiento prescindible para la organización del orden político,
sino que ella es central y aun la que lo hace posible. Por supuesto, también el
orden moral como ha mostrado el cristianismo desde la Antigüedad. Así que el
Absoluto es el alfa en la racionalización de la esfera política.
Por otra parte, no es solamente el
Soberano de la Creación, sino que la Idea de Soberanía se traslada a la Política.
Así pueden apuntarse dos grupos de argumentación por los que se defiende la
Soberanía divina. La primera es de hecho y la segunda de derecho.
En cuanto a la segunda, puede decirse que
exista realidad tan excelsa como el Absoluto por lo que es natural que a Él
corresponda la Soberanía, sobre todo, incluida la Política. ¿Cómo si no podría
haber ninguna realidad por encima, si ÉL es la Realidad y la Verdad Suprema?
Imposible.
En lo que respecta a la Soberanía de
hecho, se sabe que las realidades morales y políticas están definidas por el
hecho de que Dios es Amor. En efecto, de ello se desprenden las Ideas de
Fraternidad, Igualdad y Libertad. Conocida la existencia de Dios como Amor, queda
inaugurada la ley moral. La Caridad del Absoluto es el punto de arranque. Si
nos sentimos infinitamente amados por Él responderemos amando al prójimo. Pero
no perfectamente puesto que somos imperfectos. Así, el amor al prójimo aparece
como ley. Si ello es así, somos libres: Sí el amor al prójimo es ley, ello
implica que somos libres pues la ley puede obedecerse o no. Así es que existe
la Libertad.
De otro lado si el Amor es difusivo (la
Caridad) ello hace a los hombres hermanos y así se constituye el Orden de la
Fraternidad.
Pero si los hombres son hermanos, son
iguales. Por ello, no sólo somos hermanos (Orden de la Fraternidad) sino que
somos Iguales (Orden de la Igualdad).
De todo ello se colige que el Orden
Político puede derivar del Amor de Dios. Por ello la primerísima virtud es la
religión, en la medida en que el Amor de Dios es el puro comienzo del orden
moral y político, por lo que no hace falta recurrir a la Axiología para fundamentar
la Teología y el Derecho Natural. Por eso Dios es Soberano en este primer aspecto.
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